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🧠🦠 Microbiota intestinal y envejecimiento cognitivo: cómo tu ecosistema interno puede influir en la salud de tu cerebro

Durante décadas, el envejecimiento cognitivo fue considerado un proceso inevitable, casi exclusivamente determinado por la edad cronológica y la genética heredada. La pérdida de memoria, la disminución de la velocidad de procesamiento y los cambios emocionales se asumían como parte natural del paso del tiempo.

Hoy, la ciencia está reescribiendo esa narrativa.

Cada vez más evidencia demuestra que el cerebro no envejece aislado, sino en diálogo constante con otros sistemas del cuerpo. Uno de los actores más influyentes en este diálogo es un órgano que durante años fue subestimado: el intestino.

En particular, la microbiota intestinal (el conjunto de billones de microorganismos que habitan nuestro tracto digestivo) está emergiendo como un modulador clave del envejecimiento cerebral y cognitivo.


🌱 De “flora bacteriana” a microbiota: un cambio de paradigma

Hasta hace apenas unos años, hablar de bacterias intestinales era sinónimo de diarrea, antibióticos o infecciones. Hoy sabemos que esa visión era profundamente limitada.


La microbiota intestinal está compuesta por:

  • bacterias

  • virus

  • hongos

  • arqueas

  • metabolitos bioactivos


Este ecosistema cumple funciones esenciales:

  • regula la inflamación sistémica

  • participa en la producción de neurotransmisores

  • modula el sistema inmunológico

  • influye en el metabolismo energético

  • se comunica directamente con el cerebro

Este sistema de comunicación bidireccional se conoce como eje intestino–cerebro, y hoy es uno de los campos más activos de investigación en neurociencia y longevidad.


🔬 El estudio que cambia la conversación: microbiota y actividad cerebral en personas sanas

En 2025, un estudio liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y publicado en Scientific Reports aportó una pieza clave a este rompecabezas.


📊 Diseño del estudio

  • 54 personas sanas, mayores de 55 años

  • Sin enfermedades neurológicas diagnosticadas

  • Análisis de microbiota intestinal

  • Registro de actividad cerebral espontánea mediante electroencefalograma (EEG) en reposo

Este trabajo es pionero porque no estudia pacientes enfermos, sino personas sanas, permitiendo observar cómo la microbiota puede influir en el cerebro antes de que aparezca la patología.


🧬 Tres microbiotas, tres cerebros distintos

Los investigadores identificaron tres perfiles principales de microbiota:

  • Dos perfiles dominados por el género Bacteroides

  • Un perfil dominado por Prevotella

Lo sorprendente no fue solo la diversidad microbiana, sino que cada perfil se asoció con patrones distintos de actividad cerebral.

Las diferencias se observaron especialmente en la banda theta, un rango de ondas cerebrales relacionado con:

  • memoria

  • aprendizaje

  • procesamiento emocional

  • integración de información interna


🧠 Las áreas cerebrales implicadas

Las regiones donde se detectaron diferencias significativas incluyen:

🔹 Precúneo

Asociado con:

  • memoria autobiográfica

  • autoconciencia

  • funciones visoespaciales

  • percepción consciente


🔹 Corteza cingulada posterior

Relacionada con:

  • memoria

  • orientación

  • planificación

  • reflexión personal


🔹 Giro fusiforme izquierdo

Clave para:

  • reconocimiento de palabras

  • reconocimiento de objetos y rostros

  • procesamiento del lenguaje

Estas son precisamente las funciones que suelen deteriorarse con el envejecimiento.

El hallazgo es contundente:👉 incluso sin enfermedad, la microbiota intestinal se asocia con diferencias en la actividad cerebral.


🔗 El nervio vago: el puente biológico intestino–cerebro

Una de las hipótesis centrales del estudio es el papel del nervio vago, una de las principales vías de comunicación entre el intestino y el sistema nervioso central.

Sabemos que:

  • el nervio vago transmite señales sensoriales desde el intestino al cerebro

  • su estimulación se utiliza clínicamente en epilepsia y depresión

  • modula procesos inflamatorios y emocionales

La microbiota podría influir en cómo se activa o modula esta señal vagal, generando patrones específicos de actividad cerebral según el perfil microbiano.

En otras palabras:🧠 el intestino podría estar “hablando” con el cerebro de formas distintas según su ecosistema interno.


🧬 Epigenética, inflamación y envejecimiento cognitivo

Este estudio se alinea con una creciente evidencia que conecta microbiota y epigenética.

Los microorganismos intestinales producen metabolitos como:

  • ácidos grasos de cadena corta (butirato, propionato, acetato)

  • indoles

  • polifenoles transformados


Estos compuestos:

  • regulan la metilación del ADN

  • influyen en la expresión génica

  • modulan procesos inflamatorios y neuroprotectores

Así, la microbiota no solo acompaña al envejecimiento: puede participar activamente en su modulación biológica.


🧭 ¿Qué implica esto para la prevención?

Este trabajo refuerza una idea clave en longevidad:

👉 el envejecimiento cognitivo no empieza en el cerebro, empieza mucho antes y en múltiples sistemas.

Si la microbiota influye en la actividad cerebral:

  • intervenir tempranamente puede marcar la diferencia

  • la nutrición deja de ser “solo dieta” y se convierte en estrategia neuroprotectora

  • la personalización se vuelve indispensable

No todas las microbiotas son iguales.No todas las personas envejecen igual.No todas las intervenciones funcionan para todos.


🧪 De la ciencia al laboratorio: el enfoque MYO Genetics

En MYO Genetics, este tipo de evidencia no se queda en el papel.

Nuestro enfoque integra:

  • análisis de microbiota intestinal

  • evaluación epigenética (edad biológica, inflamación, metilación)

  • genética de predisposición

  • diseño de estrategias personalizadas

Porque entender tu microbiota es entender una parte fundamental de tu salud cerebral futura.

La longevidad cognitiva no es solo cuestión de memoria:es energía mental, claridad, regulación emocional y calidad de vida.


🧠 Conclusión

Este estudio marca un punto de inflexión:demuestra que la microbiota intestinal se asocia con la actividad cerebral incluso en personas sanas.

El envejecimiento deja de ser un destino fijo y se convierte en un proceso dinámico, influenciable y, hasta cierto punto, modulable.

La pregunta ya no es si el intestino influye en el cerebro.La verdadera pregunta es:

👉 ¿qué estás haciendo hoy con tu ecosistema interno para proteger tu cerebro del mañana?


📚 Referencia científica principal

Serrano JI, Cruz-Gil S, et al.Gut microbiota profiles are associated with different spontaneous cortical activity in healthy older people. Scientific Reports (2025).DOI: 10.1038/s41598-025-16090-6

 
 
 

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